Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a crecer en familia. A veces, ese derecho necesita ser sostenido por personas que, sin ser parte de su historia, eligen estar presentes en un momento importante de su vida.
Ser parte del Programa “Familias que Cuidan” es exactamente eso: una familia que abre su casa de manera transitoria, para que un niño, niña o adolescente pueda vivir ese tiempo en un entorno donde haya cuidados y garantía de derechos.
En este contexto, el acogimiento familiar aparece como una posibilidad concreta y profundamente humana: que puedan transitar ese tiempo en un entorno familiar, donde haya presencia, afecto y estabilidad.
Por eso estimamos oportuno dejarte a continuación una serie de respuestas a las consultas que resultan más frecuentes en las familias que van a cumplir un rol esencial.
A continuación, te dejamos esta información, lo que quizás te estás preguntando antes de dar el primer paso. Ser familia de acogida es acompañar y dar un hogar transitorio a Niños, Niñas y Adolescentes.
Esperamos que este sea el comienzo de un camino en el que te acompañaremos y que esta orientación refuerce tu deseo de sumarte a esta campaña FAMILIAS QUE CUIDAN.
Es una propuesta que busca que niños, niñas y adolescentes puedan contar, de manera temporal, con un hogar donde sentirse seguros, cuidados y acompañados mientras atraviesan una situación difícil.
Personas o familias que tengan entre 25 y 65 años, que estén en condiciones de salud para acompañar a niños, niñas y adolescentes, sin antecedentes penales ni de violencia, y que no estén inscriptos en el Registro de Adoptantes.
No. Son procesos diferentes. El acogimiento es temporal: se trata de acompañar mientras se trabaja para que el niño, niña o adolescente pueda volver con su familia de origen o hasta que se resuelva su situación legal; por ende, no conlleva a una futura adopción.
Depende de cada historia. Puede ser por algunos meses o extenderse más tiempo. Lo importante es que durante todo el proceso las familias no están solas: hay un equipo que acompaña. Así como las familias cuidan y acompañan a cada niño, niña o adolescente, el equipo también está ahí para cuidar y acompañar a las familias en cada etapa.
Sí. Antes de comenzar hay instancias de formación, y durante todo el proceso un equipo interdisciplinario acompaña, orienta y sostiene. No se trata solo de brindar herramientas, sino de estar presentes: así como las familias cuidan a los niños, niñas y adolescentes, el equipo también cuida a las familias.
El acogimiento no es remunerado, pero las familias pueden recibir un acompañamiento económico para cubrir necesidades del niño, niña o adolescente.
Es un proceso cuidado, que incluye entrevistas, visitas domiciliarias, evaluaciones integrales y acompañamiento ante posibles dudas o circunstancias.
Siempre se puede hablar con el equipo, con total confianza. El acompañamiento es constante y las decisiones se piensan en conjunto, priorizando siempre tanto el bienestar del niño, niña o adolescente, como el de las familias.
Con acompañamiento. El cierre es gradual y cuidado, ya sea para volver con su familia de origen o por la resolución de su situación. Se trata de un proceso cuidado, que contempla tanto a la familia como al niño, niña o adolescente.
Completando el formulario recibirás un llamado del Equipo de la Coordinación del Programa, quienes brindarán toda la información necesaria, coordinarán los pasos a seguir y responderán a todas sus preguntas. Para completar correctamente el formulario, deberá seguir los siguientes pasos: